Cuándo contratar un seguro de viajes

Cuándo contratar un seguro de viajes

La respuesta a cuando contratar un seguro de viajes es fácil, siempre. Pero vamos por partes.

Un seguro de viajes para ser estrictos, funciona por reintegros, en cambio una asistencia de viajes  o una asistencia al viajero se encargará de buscar y gestionar la atención que necesite. Es una pequeña gran diferencia que hay que tener en cuenta.

El costo de no contratar una asistencia al viajero

No es sensato viajar sin una asistencia de viajes, su costo no lo amerita de ninguna manera. Por otra parte quien tenga una tarjeta de crédito, en la mayoría de los casos, ya cuenta con cobertura de seguro para sí mismo y su núcleo familiar directo (pareja e hijos).

Para no quedar tirado.

Cualquier gasto producido por algún inconveniente es generalmente caro, desde algo sencillo como un dolor de muelas hasta algo más grave con riesgo de vida. Son gastos que pueden desequilibrar completamente el presupuesto de viaje.

Qué debe incluir una asistencia al viajero

Las asistencias de viajes deben incluir: asistencia ante cualquier dolencia, sea o no preexistente, esto último es muy importante porque sería absurdo tener alguna enfermedad prexistente y que la asistencia no se haga cargo solo porque es preexistente, de ese modo no habría ninguna cobertura para viajar tranquilo.

Además, debe incluir reposición de equipaje perdido, ya que es uno de los problemas más frecuentes que suele suceder en los viajes. Perder el equipaje puede suponer un gran gasto económico y una mala sangre bárbara que puede arruinar el viaje.

Toda cobertura debe proveer de repatriación sanitaria, recordemos que salvo que sea de vida o muerte la cobertura no cubrirá ningún tipo de intervención o tratamiento, por lo que es de fundamental importancia que incluya la repatriación sanitaria.

Además de lo anterior siempre debe cubrir todo gasto emanado de cualquier imprevisto, por lo que hay que leer la póliza en detalla, recordando que todos esos gastos tienen un tope mencionada en la misma póliza. Ejemplo de esto son gastos de hotel forzados por algún accidente, asistencia legal, traslados de familiares, etc.

Asistencia obligatoria

Por otra parte hay que saber que ciertos territorios como la Comunidad Europea exigen seguros mínimos. Y es conveniente verificar que la asistencia los cubra.

Además chequear si hay algún límite de edad para la cobertura, de ser así buscar una que se ajuste, ya que de contratar una con límites de edad será como no contratar nada.

Las coberturas se contratan por tiempo, es decir que hay que ver cuánto dura su viaje para ver cuál conviene. Es posible que si tu viaje es muy largo te convenga directamente una cobertura anual.

Ahora bien, si tenés una tarjeta de crédito internacional, es más que seguro que tengas una asistencia al viajero incluida. Lo que hay que hacer es verificar que cumpla con las necesidades de uno. Además sino llegase a ser así es posible pedir un upgrade de condiciones hablando con la tarjeta de crédito.

En definitiva, siempre hay que viajar cubierto. Pero solo hay que contratar una asistencia si tu tarjeta no la posee, o la de esta es insuficiente, O en el caso de no tener tarjeta de crédito. Siempre antes de contratar verificar que no tengamos ya una asistencia incluída.

Casos especiales son el de los seguros por cancelación del viaje y los de asistencia en cruceros.

Generalmente no son seguros que estén incluidos en las asistencias comunes. Así que hay que pedirlos aparte.

Además la asistencia médica en cruceros funciona en casi todos los casos por reintegro. Así que hay que paga y guardar el ticket para pedir el reintegro.

Atención médica on-line

Ya es también muy común que las asistencias cuenten con consultas médicas online por video llamad. Es un aspecto a tener en cuenta, ya que si tu cobertura de salud o tus médicos habituales utilizan este sistema, es una buena forma de subsanar alguna duda o consulta que se presente en el viaje, más allá de haber contratado una asistencia de viajero.

La diferencia entre tener una asistencia al viajero y no tenerla es enorme. Su precio nunca justificará no contratarla. Así que ya sabe, lo único que hay que hacer es revisar que la misma incluya todo lo que es indispensable y si incluye un poco más mejor.

Lo mejor que te puede pasar es no necesitar la asistencia, y ya saben la ley de Murphy, para no necesitarla primero hay que tenerla. La respuesta a cuándo contratar un seguro de viajes es simple. Siempre.

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