Tres días en Londres

Tres días en Londres

Una vez llegamos a Heathrow, nos tomamos el Tube o Subte al centro para arrancar nuestros tres días en Londres. Es muy fácil y práctico. Hay muchas otras opciones para llegar al centro, pero esa era la que mejor se ajustaba a nuestro presupuesto Ya que compramos un pase de metro que nos permitía conocer Londres por tres días y poder ir y venir al aeropuerto. Según sus necesidades puede revisar este link para ver qué les conviene  https://www.londres.es/travel-card.

Kensington para alojarse

Nos alojamos en el barrio de Kensington. Es un barrio residencial muy lindo y bien ubicado. Conseguir hotel en Londres a buen precio es una tarea realmente difícil. Es una ciudad más bien cara. Así que nos decidimos por un hotel con desayuno. La habitación es tal vez la más chica en la que estuvimos pero tenía todas las comodidades.

Llegamos antes del horario de check in, por lo que dejamos el equipaje en la recepción y salimos a conocer. En el hotel nos atendieron unos chicos hindúes a los que nos costaba horrores entenderles, sobre que no hablo muy bien en inglés los hindúes le ponen un acento que yo la verdad no entendía muy bien. Lo mismo nos pasaba en el supermercado.

Comer en Londres

Tomamos el Tube y nos fuimos a la zona central. Primero almorzamos, entramos a un Mc Donalds. Fue el más rápido de mi vida. Tenía una línea de cajas donde cobraban, luego pasabas unos metros hasta el mostrador y te daban inmediatamente el pedido.

En el mostrador nos dieron el pedido directamente en una bolsa de pedidos, y nos dijeron que no había lugar en el salón. Así que agarramos la bolsa y no sin antes verificar que era verdad la falta de lugar, nos fuimos a comer una plaza.

Ahí pasó lo que tenía que pasar, se puso a lloviznar, pero eso era parte del paseo. Es verdad que siempre llueve en Londres.

El Támesis

Luego fuimos al Támesis, conocimos el Parlamento y la catedral de Westminster, donde se corona a los reyes ingleses entre otras cosas. A medida que conocíamos Londres, viendo su esplendor, pulcritud, eficiencia y sus monumentos sobre batallas y guerras, no podía dejar de pensar que nosotros habíamos tenido un conflicto bélico contra esa potencia. Una locura.

Volvimos tarde al hotel, compramos algo de comer en un supermercado y nos fuimos a dormir. Si bien me encanta comer en restaurant, ir a comprar a los supermercados me fascina. Los mercados de Londres me encantaron. Son muy completos y se puede conseguir comida hecha a muy buenos precios. Vale la pena por lo menos un día organizarse un picnic en algún parque con compras hechas en algún súper.

Museo Británico

Al otro día fuimos a la Torre de Londres, al Tower Bridge y al museo británico. El museo es gratuito e imperdible. Las piezas que yo creo imperdibles allí, son la Piedra Roseta (es el elemento que permitió traducir los jeroglíficos de Egipto) y el Friso del Partenón de Atenas.

De ahí fuimos  a San Pedro, Trafalgar Square y Picadilli. También tuvimos tiempo de comprar una excursión para ir a conocer Stonehenge al día siguiente.

En la mañana temprano, fuimos al lugar desde donde salía la excursión. Y salimos hasta la primera parada, Sallysbury, un pueblo en la campiña inglesa muy lindo. Allí visitamos su famosa catedral y paseamos por el centro.

Stonehenge

Luego el colectivo nos llevó a Stonehenge. Es realmente un sitio que parece estar en medio de la nada. Es un monumento de los más famosos del mundo, así que si uno es coleccionista de monumentos no se lo puede perder. Además el significado cultural tan incierto del mismo lo hace un lugar sumamente interesante.

Desde el sitio, nos dirigimos a Bath. Esta era una antigua ciudad romana famosa por sus baños termales, es realmente encantadora. Es una ciudad hermosa para caminar. Si uno tiene oportunidad también tomar baños termales.

Estuvimos el resto del día dando vueltas por allí hasta que se hizo la hora de volver a Londres.

Ciudad inagotable

Así terminamos nuestros tres días en Londres. Tratamos de tomarlo con calma, por lo tanto nos quedaron muchas cosas sin conocer. Pero nuestra filosofía de vieja fue hacerlo de la manera más lenta que nos permitiese nuestra ansiedad.

Seguro que tres días no son suficientes, de ser posible hay que ir más días, pero de todos modos se puede lograr conocer lo más importante en ese tiempo pero nuestros tres días en Londres nos dejaron todas las ganas de volver a seguir conociendo esta hermosa ciudad.

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