Tres días en París
Viajar a Europa por primera vez en 2020

Tres días en París

Llegamos al aeropuerto de Orly a media mañana, provenientes de Londres. De ahí nos tomamos un tren, para luego combinar con el metro y así comenzar nuestros tres días en París.

Mont Martre

Elegimos para alojarnos el barrio de Mont Martre. Eso fue, primero que nada porque es un barrio sumamente atractivo y aparte no es tan difícil encontrar alojamientos de todo tipo. Ya que cuesta algo de trabajo encontrar alojamientos con una buena relación costo beneficio en París.

A finales del siglo XIX el barrio adquirió muy mala fama debido a los cabarets que pululaban en la zona. Se ve que este ambiente atrajo a artistas que se trasladaron a vivir allí para darle la fama de barrio bohemio.

Plaza Pigalle

El barrio es muy grande, pero tiene básicamente dos zonas atractivas. La zona próxima a la Plaza Pigalle donde está lleno de sex-shops y cabarets entre los que destaca especialmente el mítico Moulin Rouge, cuyos espectáculos atraen a cientos de turistas cada noche.

Sagrado Corazón

La otra zona es donde se encuentra la Basílica del Sagrado Corazón, un hermoso templo desde donde se obtienen espectaculares vistas de la ciudad. Las escaleras de debajo de la basílica suelen estar repletas tanto de turistas como de locales que acuden a pasar la tarde disfrutando de las vistas.

Además se puede llegar hasta allí tras una empinada subida de 197 escalones. Lo mejor es utilizar el funicular que se puede pagar con un pasaje de metro. En esta colina se encuentra la Place du Tertre. Se trata de una de las zonas más bohemias y agradables del barrio, tanto para comer, como para disfrutar de las obras de arte de los artistas que se extienden por la zona.

Moverse por París

Moverse por París es simple, pero no fácil. Con esto quiero decir que con el Metro, llegamos a todos lados, pero hay que tener en cuenta que es una ciudad muy amplia y todo queda lejos como para ir caminando.

Es así que descansamos un rato en el hotel, compramos unas provisiones en un supermercado que quedaba frente al hotel, almorzamos en un bistró y salimos a conocer París. Fue una tarde inolvidable, porque fue el primer destino internacional al que fuimos con mi mujer. Así que salimos como locos desaforados a conocer todo.

Lo primero que hicimos fue salir a conocer Montt Martre. Vimos el Moulin Rouge y paseamos por toda la avenida que está llena de negocios de temática sexual. Luego tomamos el funicular para subir a la basílica del Sagrado Corazón y nos dedicamos a caminar por los alrededores, por sus callecitas llenas de artistas.

Campos Eliseos

Luego tomamos el Metro para ir al Arco del Triunfo. Este sitio queda al final o al principio según se mire de los Campos Elíseos, una colosal avenida que va desde la Plaza de la Concordia en las orillas del río Sena hasta el Arco del Triunfo.

Desde allí bajamos caminando por esta avenida. Es espectacular, está llena de negocios de marcas famosas, restaurants y confiterías. Lo que sí es una muy buena caminata de 2,5 km.

Caminamos un rato por la orilla del Sena, y ya súper cansados nos volvimos al hotel.

Euro Disney París

Al día siguiente, fuimos a Disney París. Lo hicimos en tren. Es muy fácil, ya que el metro combina con el tren, lo único es que no se hace con el mismo boleto, sino que hay que comprar un boleto especial para el tren.

El tren te deja a metros de la entrada del parque. Allí compramos las entradas y nos dedicamos todo el día a recorrer las atracciones del parque. Es muy lindo, lo único que me pareció que no tenía el mismo mantenimiento y prolijidad que los de Estados Unidos.

Nos quedamos hasta la hora del tradicional desfile de personajes, y ya totalmente extenuados volvimos al hotel.

El último de los tres días en París lo dedicamos a lo que no nos podíamos perder, la Torre Eifiel. Y si estés uno, mil o tres días en París es un lugar al que hay que ir sí o sí.

Torre Eifiel

Así que nos fuimos directo en el Metro. Hay que caminar unos metros porque la estación más cercana no está en los alrededores de la torre, pero no es muy lejos.

Llegamos y estaba lleno de gente, sobre todo para subir por el ascensor. Así que decidimos subir caminando. Compramos un ticket que permitía subir por escaleras hasta el segundo nivel.

No pasamos del primero. La caminata sirve para tomar verdadera conciencia de la altura de la torre. Vas realmente palpando la dificultad técnica de su construcción. Ves los remaches, tornillos y los caños de acero. Es increíble, pero muy cansador. Eso ya nos dejó sin piernas para el resto del día.

Desde la torre fuimos caminando al Hotel de los Inválidos, visitamos la tumba de Napoleón, y los parques circundantes. Desde allí enfilamos hacia la catedral de Notre Dame. Pero en el viaje nos dimos cuenta de que estábamos en la parada del Museo Louvre. Así que ahí nos bajamos.

El Louvre en 2 horas

Como ya era tarde la entrada costaba la mitad y no había casi nada de gente. Así que agarramos un folleto, marcamos las cosas que a nuestro juicio había que ver sí o sí, y nos largamos a un maratón por dentro del museo.

No recuerdo bien, pero creo que en menos de dos horas ya habíamos terminado. A mí entender si uno no tiene mucho o tiempo, o simplemente no es fanático de los museos, lo que debería ver es la Mona Lisa, la  Venus de Milo, la victoria de Samotracia, el código de Hammurabi, la Libertad guiando al pueblo y dos cuadros de Rembrandt (Filósofo meditando y autorretrato) . 

Ile de la Cite el corazón de París

Ahora sí nos fuimos a Notre Dame en la Ile de la Cite. Conocimos el interior y dimos una vuelta. Estábamos tan cansados que nos quedamos un rato muy largo sentados en el parque que está al lado de la iglesia y nos olvidamos de ir a Sainte Chapelle; quedará para otra vez.

Así terminaron nuestros tres días en París. Una ciudad inabarcable, pero que si uno se fija prioridades puede tener un pantallazo en apenas tres días. Por supuesto que siempre hará falta volver para conocer en profundidad una ciudad como esta.

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