Punta del Este

Punta del Este

Decidimos ir a Punta del Este desde Buenos Aires en el mes de abril. Es temporada baja y prácticamente no hay nadie, pero está casi todo abierto.

Ese año 2015, a pesar de ser otoño aun hacia muy lindo clima. Así que allá salimos en nuestro auto, luego de tomar el ferry y manejar unas horas llegamos a Punta Ballena.

Cómo llegamos

El ferry llega a la ciudad de Colonia del Sacramento, es la manera más práctica y rápida de llegar desde Buenos Aires.

Desde allí parte una ruta hacia Punta del Este. Que luego se transforma en autopista. Autopista muy rara, porque en los lugares donde había un puente se volvía de una sola mano. De todas formas prácticamente no había tráfico.

El paisaje es muy similar al de las provincias mesopotámicas de Argentina. Vistas rurales de lomas suaves. Muy lindo. En un par de horas estábamos llegando a nuestro destino.

Punta Ballena

Arribamos a Punta Ballena, allí nos alojamos en el icónico hotel Casa Pueblo del artista uruguayo Bilaró. Es además un taller de arte y un sitio de atractivo turístico. El mismo queda ubicado a la orilla del mar al oeste de la ciudad de Punta del Este, pero muy cerquita, siempre y cuando tengas vehículo, no es para ir caminando.

Hotel Casa Pueblo

El hotel es un monumento viviente, pero nos llamó la atención la falta de mantenimiento. Si bien la atención fue muy buena, el mantenimiento del hotel dejaba mucho que desear, parecía como detenido en el tiempo y sin haber recibido cuidado en mucho tiempo.

Más allá de eso la pasamos muy bien ahí. Tiene unas puestas de sol espectaculares y además las podes ver desde el balcón de tu habitación.

Desde allí nos movimos para conocer la zona y para salir a comer, salvo cuando nos daba fiaca y comíamos en el mismo hotel. Ese día nos quedamos todo el resto del día en el hotel, disfrutando de la pileta climatizada y de dormir, ya que nos habíamos levantado muy temprano.

Punta del Este

A la mañana luego de desayunar nos fuimos en el auto a la ciudad de Punta del Este y desde allí a dar una vuelta hacia el este de la ciudad, bordeando el mar.

En Punta del Este fuimos a la playa Brava en donde están Los Dedos. Esta es una obra de arte de un artista chileno que es el símbolo de la ciudad.

Los dedos
Los Dedos.

Es la foto obligada para los turistas que visitan la ciudad. Además está en una zona muy linda para pasear al lado del mar.

Hacia el este de la ciudad queda la Barra en donde hay negocios que venden objetos de decoración para las casas de quienes vienen a veranear a la zona.

La Playa

Luego nos volvimos hacia Punta del Este a un parador de playa a pasar el día. En el sitio contratamos dos tumbonas y disfrutamos del sol y la playa, no nos metimos al agua porque estaba fría pero igual contó como un espléndido día de playa.

Comimos en el lugar los famosos chivitos uruguayos, que en realidad es un sándwich de carne, pero le hacen tanta fama que hay que probarlo. Además es muy rico acompañado con papas fritas. Luego nos quedamos ahí hasta el atardecer, leyendo y charlando hasta que volvimos al hotel.

Comer en Punta del Este

Por la noche salimos a cenar a Punta del Este a un restaurant frente al mar. Los servicios en Punta del Este están pensados para un público de alto poder adquisitivo por lo que no es nada barato comer en restaurant. La calidad de la comida es muy buena.

Pero me imagino que si alguien quiere pasar todo el verano el Punta del Este, necesitará muchísimo más dinero que en cualquier otro balneario uruguayo, y ni hablar de los balnearios argentinos que tienen precios mucho más competitivos.

La tranquilidad de la temporada baja

Es muy marcada la estacionalidad en la ciudad, no digo que parece una ciudad desierta, pero se nota en el aire que no hay nadie. Sobre todo en los edificios en los que no se ve entrar ni salir nadie. Seguramente en el verano eso debe cambiar y debe ser una locura total.

Nosotros no encontramos mucho más que hacer en la ciudad, por lo que seguimos viaje por la costa uruguaya con destino Punta del Diablo.

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